Ensoñar ¿Trastorno o habilidad?

Estamos muy familiarizados con la experiencia del sueño de noche, en el que se experimenta una disminución de los movimientos involuntarios, la respiración es profunda, además pasamos de estar en las ondas cerebrales alfa y beta en las que estamos cuando estamos despiertos, para entrar en ondas theta y delta.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En cuanto a las características propias del sueño encontramos que se expresa material inconsciente y subconsciente, se pierde la lógica espacio-temporal y generalmente no tenemos el control de lo que sucede. En el estado de vigilia sucede lo contrario, aunque no tenemos el control de lo que sucede en nuestro entorno, sí lo tenemos en lo que referente a nuestro comportamiento, nuestros impulsos e interpretaciones de lo que sucede, es decir, podemos mover nuestro cuerpo, prender y apagar las luces de nuestro hogar, encender el coche, y cosas por el estilo.

Sin embargo, hay un estado intermedio entre el sueño de noche y la vigilia (a la que llamo el sueño de día), en el que a pesar de que también es posible que disminuya la lógica espacio-temporal, podemos tener cierto control sobre lo que sucede, podemos mover objetos, interactuar y transformar elementos de lo que percibimos de manera distinta a la que lo haríamos en un estado de sueño. En este punto, quiero mencionar aquellos sueños de noche que son lúcidos, es decir, sueños en los que el soñador se da cuenta que está soñando y entonces puede interactuar de manera consciente con el contenido de su sueño, este estado intermedio se le llama ensoñación.

 

Quiero diferenciar un trastorno que actualmente continúa en investigación y por lo tanto no se encontrará en el Manual de diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales o DSM-5, llamado Trastorno por ensoñación excesiva (Maladaptive daydreaming) descrito por primera vez por el médico psiquiatra israelí Eliezer Somer, el cual tiene las siguientes características:

1. Son personas que sueñan despiertas, crean sus propias fantasías en su imaginación.

2. Se diferencia de un trastorno psicótico como la esquizofrenia en que en este caso sí son capaces de diferenciar la realidad de la fantasía.

3. Las fantasías interfieren en su vida real, por lo que descuidan sus responsabilidades.

4. Cualquier estímulo puede ser un disparador y pueden durar horas; cuando la persona tiene que volver a la realidad esto le provoca una gran ansiedad, razón por la que se le asemeja a una adicción.

5. Tienen movimientos repetitivos y estereotipados en el momento en el que están en el ensueño.

6. Se cree que desarrolla como una forma de escapar de una realidad que les atormenta, por lo que se le ha relacionado con eventos traumáticos, así como con depresión, trastorno obsesivo-compulsivo y trastorno por déficit de atención.

La ensoñación, sucede de manera espontánea, sin que la persona tenga control sobre ella, hasta que aprende a hacerlo y tal como cuando aprendes a conducir un automóvil se convierte en una actividad muy placentera que puede ser utilizada de forma premeditada y que incluso se ha visto que al utilizarla de forma correcta se pueden obtener beneficios que impacten la salud física, emocional y mental así como una conexión con el Yo espiritual, lo que trae increíbles beneficios y experiencias en todas las áreas del ser. Te sientes con más energía, más entusiasmo, con más confianza y fe puesto que trasciendes a la percepción del cuerpo y te vuelves capaz de ver más allá de los sentidos.

Es muy necesario explicar la diferencia entre un estado de conciencia como la ensoñación, un trastorno como el mencionado y la imaginación o la imaginación deliberada que se conoce como visualización creativa. La ensoñación es una habilidad con la que se nace y también se desarrolla, y al igual que la imaginación y la visualización creativa son recursos que pertenecen a la naturaleza humana y se pueden entrenar. En cambio, el Trastorno por ensoñación excesiva, aunque aún se encuentra en investigación, lo que se sabe es que sucede a partir de un evento traumático y es necesario acudir con un psiquiatra y/o psicólogo para recibir el tratamiento adecuado y superar el trauma.

Soñar despiertos es maravilloso, te permite ver por anticipado aquello que deseas y volverlo realidad, si lo traduces en un plan organizado que te propongas a poner en acción, te mantendrá enfocado para lograr verlo hecho realidad; nunca dejes de soñar y si ensueñas, quiero que sepas que es posible que puedas aprender a sacarle ventaja para que lejos de ser una experiencia desagradable, sea emocionante y puedas obtener todos sus beneficios.

Por Caanly Hernández Galán

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