Capítulo 16.  El perdón de las ilusiones

V. La decisión de alcanzar la compleción

 

Las relaciones como están constituidas en el mundo se basan al igual que todo lo que hay en él, en la dualidad, por lo tanto las relaciones se basan en el cuerpo, así que su personalidad, sus condicionantes, sus reglas y roles son duales también, es decir, están basadas en el amor/odio especial, lo cual ya por definición entraña mucho dolor, pero porque te sientes atraído del amor del que se compone, sin embargo es una relación en la que amas al mismo tiempo que odias y odias al mismo tiempo que amas; parece descabellado pero es eso lo que elijes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La relación especial representa la negación del Amor de Dios y al aceptarla rechazas el Cielo y aceptas el infierno; el Cielo es un estado del Ser en Amor y el infierno es la ausencia total del Amor que da lugar no a esa tortura eterna tan popular que conocemos sino a un estado dual/ilusorio de ti y de todo el universo que te rodea.

El ego intenta unir al Cielo y al infierno a través de la relación especial.  El "yo" del mundo intenta completarse a través de las relaciones, cuando tan sólo debes reconocer a Dios en tí mismo y seguir la voz del Espíritu Santo para que guíe tus relaciones y las decisiones que tomas en torno a ellas.

A través de la relación especial es imposible completarse porque se compone de "yo´s" con identidades que desean adjudicarse algo "especial y diferente" de los demás y desean ser amados por ello, es como ponerse de más cuando en realidad para experimentar el Amor en el mundo debes despojarte, es decir desaprender ideas, sin que eso necesariamente signifique deshacerte de cosas sino de tu apego a ellas y de la creencia de que ellas te completan.

La relación especial está basada en la culpabilidad que invita al vacío y necesidad y a su vez te lleva a percibirte y percibir al otro en la pequeñez del ego en lugar de en la grandeza de Dios que es la tuya; por lo tanto, la relación especial te hace ver ilusiones al impedirte ver la realidad.  La relación especial por lo tanto es el supuesto triunfo de tu Unidad con Dios, que por definición es imposible pero que mientras tanto te hacer perder tu paz.  En tu estado ilusorio te sientes culpable por haber osado creer ser más que Dios y entonces te colocas en estado de ataque/defensa contra Él y prefieres humanizarlo para que pierda para ti el poder ilimitado que sabes que tiene pero que por el momento lo haces menos deseable para que tu culpa disminuya.

Mientras que el Amor de Dios es contenido y fondo, el amor especial de la relación especial está llena de forma y ritos.  La relación especial es otro intento del ego de proteger su lugar haciendo que antepongas otros dioses a Dios.  Tu paz depende de que te des cuenta de que todo en el universo es ilusorio y por lo tanto no tienes nada que temer; al darle su justa dimensión a las relaciones especiales la cual es nula, comienzas a amarlas en libertad y a relacionarte desde el Amor y no desde el miedo y la culpa, puesto que ambos matan al Amor no en la Realidad pero sí en tu experiencia.

Cruzar el puente hacia Dios se facilita porque te das cuenta que aquí no haya nada y allá está todo y decidirlo será lo más fácil si lo haces siendo consciente de esto.

Por Caanly Hernández Galán

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