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Mensaje de Enoc. 3 marzo 2009

Enoc: 3 marzo 2009

Honor y gloria a Dios. Enoc habla.

Deja de darle vueltas al mundo, sé honesto contigo. Extiende tu mano izquierda, que deposito mi tinta en ella, mi don divino.

Escribe tus propósitos de nueva vida y serán concedidos. En el tiempo de Luz, el ego se descalifica, pero la Luz se multiplica.

Estamos en el cinturón. Éste es una franja que magnetiza hacia sus polos necesidades. Tú decides hacia que lado te inclinas, porque en el momento del descenso decisivo de la Luz, un polo quedará a flote y el otro será purificado por la profundidad del agua. Este cinturón es una franja que no te jala, sino que permite que sanes ahora tus acciones.

Las profecías no son para tener miedo, existen para reconocer el momento en el que siempre se ha vivido.

- ¿Cómo es eso?

Todo Es Ya. El miedo te dice lo opuesto: que es algo que está muy lejos. No se necesita tiempo para que se cumpla la profecía, se necesita el tiempo para eliminar al miedo. La profecía es la oportunidad de eliminar el miedo y estar en paz.

- ¿Cabe lo dicho con referencia a llegada del Cristo Jesús?

Sí. El miedo te impide ver la unidad con el Padre, enseñanza de Jesús. La profecía llama al miedo más profundo.

- ¿Miedo? Pero muchos lo esperaban y en vez de miedo les dio esperanza.

Pero no por eso estaban listos. La espera es un sentimiento de carencia y ausencia que se proyecta en el tiempo y el espacio. ¿Quién se fue con él a su partida de este plano?

- Nadie. ¿no fue éste su plan? ¿Ser solo el ejemplo?… (silencio)…Todos, ¿verdad? ¡Todos estamos en el Padre!

De nuevo viste que “antes” nadie se salvó ni escuchó al cristo. No los ves en dónde verdaderamente todos son, sino donde crees que están. De nuevo interfiere el tiempo; de nuevo el miedo. Tiempo es miedo. El miedo es el que se toma su tiempo. Las profecías son la oportunidad para quitarte el miedo.

- ¿Y para aquellos que ni siquiera se enteran de una profecía?

Esos están a expensas de la marea, con media cabeza fuera del agua, a la deriva. La Luz es la barca.

La inconciencia también es premiada: el ambiente en el que se engendrarán como nueva vida será propicio para buscar con desespero la Luz. Sí, hostil, pero propicio.

Los que ignoran o niegan por ignorancia espiritual tendrán la oportunidad de nadar hacia la superficie y llegarán a ella en menos vidas porque parten del “choque” de creencias contra realidad. Y como en ésta última depositan su entendimiento, se transforman con ella. Hablamos de los justos que no meten a Dios en sus asuntos: científicos; los que aportan a la estructura social; buscadores de conocimiento analítico; historiadores… aquellos que ven para creer, porque son tan congruentes que cuando vean creerán.

Los que ahora tengan conocimiento de la Luz y la Verdad y la apedreen, quedarán debajo del agua, y para llegar a la superficie muchas vidas más a cuestas llevarán, porque niegan lo que saben que existe.

- ¿Es castigo, como con los ángeles caídos?

Tienes el Reino de Dios en ti; la palabra de Dios en ti; Dios en ti. ¿Lo ignorarías solo por ir en pos de tu aprendizaje? No es castigo, ¡es elección!

- Pero venimos a eso, ¿no? A aprender.

Sí, que Dios Es. ¡Y nada más! Seguir inventando y expandiendo el universo para luego ignorar que tú lo has hecho y jugar a que lo conoces todo de nuevo, eso no es aprender.

- ¿Qué es aprender?

Aprender es reconocer que se aprende sólo en la ilusión, y que fuera de ella se Sabe, y que la Sabiduría proviene de la Fuente.

- Entonces, ¿para qué es todo esto que hacemos aquí?

¡Para divertirse! Eres el Hijo de Dios y estás jugando.

- Ser sabio es ponerse serio y no jugar.

No. Es divertirse y gozar sin jugar y sin creer en el juego como si fuera de verdad.

La enajenación por el dinero comenzó mucho antes de este tiempo que llaman de crisis. La búsqueda de la paz rebota ahora como necesidad de cualquiera desprendido de la materia. Ésta se está hundiendo y su brillo ilusorio jalará hasta el fondo a quienes se agarren de él. Quienes comprendan que sobre todas las cosas está la felicidad, fácilmente aceptarán la transición, porque va de acuerdo a su búsqueda.

En la Unidad, Dios Padre desciende y su palabra se extiende a través de ella.

- ¿Por qué siento mi cuerpo raro? Como hecho de burbujas que se comienzan a desprender en el espacio. Y algunos temblores. Vibra.

Está ahora más aquí. Esa es la tarea que deben hacer con la materia: llenarla de luz; potenciar su vibración hasta abarcarla con luz. En la medida en la que lo hagas, te irás sintiendo más ligera y las leyes se pueden flexionar y romper, ya que corresponden a una realidad muy inferior a la de Luz.

Muchos de ustedes han luchado tanto, han cruzado tantas vidas. Han madurado en el aprendizaje y saben ya que el Amor es lo único que se es en los momentos decisivos.

La Palabra es la Luz, no las ideas a través de las letras. La Palabra de Dios es la Luz. Las descripciones son para acercar a los obtusos. La Palabra de Dios es la Luz. Vívela, siéntela, llénate de ella, manifiéstala, gózala, ¡es tuya! No necesitas de elocuencia, sino de entrega: entrega al Amor.

La Palabra de Dios desciende sobre la Unidad y ésta se extiende al mundo enraizando, ¡y purifica el aire que se respira! El miedo ha hecho que muchos se compren mascarilla, sin darse cuenta que es el miedo el que envenena el aire mismo que respiran. De nuevo se reunirán al pie del monte a esperar la palabra. La sabiduría, que están por enraizar, procesará las impresiones falsas de tantos en el mundo. Purificarán el aire y muchos comerán el fruto de sus ramas.

Su Unidad permite La Palabra.

- ¿Qué me dices de la segunda venida de Cristo? Es la profecía que aún muchos con miedo esperan a distancia.

La segunda venida es YA, en los que por sabiduría gozan y viven La Palabra.

Los falsos profetas se comenzarán a quedar sin audiencia. [El profeta que enseñará La Palabra aún no habla].

La Palabra que se ritualiza es como el silencio en el que se habla. Se necesita solo ver la Luz dentro y se conocerá La Palabra. Nada ni nadie perece en el Reino de Dios. La gracia de la Unidad vivirá y reinará sobre la ignorancia y desprecio.

La Palabra de Dios es la Unidad. La Unidad es la Luz que purifica las almas: es la gracia.

- ¿Y que decir sobre las religiones e iglesias?

La Unidad no viene a pelearse con nada; no viene a pelear algo que de siempre suyo ha sido.

Honor y Gloria a Dios Padre en la Tierra como en el cielo. ¡Así es!


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