Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva EraFundación para los niños y jovenes de la nueva era A.C.

¿LIMITES? Cómo implementarlos y no morir en el intento. PARTE 1

Manda obedeciendo. Siempre les pedimos a nuestros hijos que nos hagan caso, que nos obedezcan, que vayan ahí o que hagan esto o aquello. ¿Le haces caso en lo que él te pide?, ¿Acudes a él cuando lo necesita? ¿Lo escuchas? Pensamos que lo que pedimos que haga es sencillo, básico, lógico y hasta bueno para él. ¿Te has puesto a pensar que lo que él necesita también lo es? ¿Y pensamos que es tonto o cosa de niños?. Primero ponle atención a él y luego el lo hará por ti. Pregunta nunca supongas aunque parezca obvio. Tu pones el ejemplo él imita. Observa el deseo de atención no la terquedad, Escucha el llanto de la soledad y la necesidad de afecto, comprensión y compasión no el berrinche. Permanece atenta a la necesidad primaria no a la aparente, recuerda que tu hijo apenas esta aprendiendo a comportarse y a autocontrolarse.

La calidad de la comunicación con tu hijo se ve en el resultado, nunca en tu intención, si no logras que tu hijo te obedezca o te haga caso, y muy por el contrario se enoja o se emberrincha, no es por que él no te entienda, sino porque no has aprendido a comunicarte con él.

Nuestra mente es tan creativa de forma tal que es capaz de diseñar alternativas infinitas de vida. Casi siempre esta riqueza se ve reducida a un par de ellas con nuestros hijos: “O te sales a jugar para que no molestes a los invitados, o te metes, te sientas y te callas”. Es necesario aprender a negociar con nuestros peques y crear alternativas que a ambos convengan al mismo tiempo, siempre pensando en lo que deseo para él y en los valores que necesito vivir en ese momento para lograr que los aprenda. Si le pido que deje de hacer algo, de inmediato debo tener una, dos o tres alternativas atractivas para él y que a ambos nos convengan.

No puedo pedirle a un niño que se mantenga quieto simplemente, los niños aprenden mediante el movimiento, es decir son más kinestésicos. Y desde que nacen se muestran muy entusiastas ante el conocimiento. Si le pido que no agarre algo o que no haga tal cosa, debe haber otras actividades que sí pueda hacer en el mismo momento. Si tu hijo desea hacer algo que no puede hacer porque es arriesgado o a ti te da miedo, no se lo impidas, mejor enséñale a protegerse y a hacerlo de tal manera que este a salvo, de cualquier manera lo seguirá intentando y parte de la obligación de los padres es mostrarles cómo pueden tener éxito en lo que se proponen. Recuerda que es mejor que lo haga cuando estas y que calcule el peligro a que lo tenga que hacer cuando no estas. El aprenderá sus propios límites y no los de nadie más.
En realidad al tener claros los objetivos de nuestra educación y los valores a inculcar se facilita enormemente el establecer límites, reglas y deberes, y el tomar decisiones en cualquier momento.


Caanly Hernández Galán

©Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era

admin

design by Mozaik