Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era
Artículos de interés
FRASE DE LA SEMANA: “Quien no se despoja del ego no puede evitar el sufrimiento del mismo modo que quien no se aparta del fuego no puede evitar la quemadura”. Shantideva
El tip de la semana: Nada te llega por arte de magia, sino por mantenerlo en tu pensamiento, las emociones no son el problema...
Educación
Noticias
Estrategias Terapéuticas
Cuentos
Mensajes desde la Luz
Los Ángeles Ayudan
Testimonios
Claudia Martínez, pedagoga y mamá de un niño índigo
¡Si hubiera sabido que ser tu padre era tan difícil!
Cynthia 12 años
Acerca de una madre proactiva con su pequeño niño de 3 años y medio
Papá y yo queremos hablar, ¿Verdad papá?
Acerca de un padre que se dio cuenta de lo que había hecho...
"Vos no me querés a mi, querés al hijo de la pastilla"
¿A qué vienen a la escuela?
Kabah, 17 años
Experiencia de vidas, un momento con mi padre
Confianza en el Corazón
Vivencias
Señora, su hija es autista
Mis encuentros
¿Somos o No Somos?
Todo comienza con una intención de amor
"Somos reyes del pasado, víctimas del futuro y sobrevivientes del presente..."
Tonatiuh y Quetzalcoatl
Nació un ángel…
Experiencia de Luz
Mi hija y su hermano
MI HISTORIA ÍNDIGO
Un abrazo desde el alma
Desperté ante una rutina diaria llena de retos
Pequeñas lecciones
Valeria
La llegada de uno siempre es
La conexión con lo más sensible al ojo humano
Reflexiones para compartir
El caso Ricardo
Este soy yo para ustedes
A través de los ojos de una cristal
Cursos y conferencias
Taller para padres y profesionales de Salud y Educación "Los Niños y Jóvenes de la Nueva Era"
Conferencias y talleres cortos
Conferencia "¿Quiénes son los Niños de la Nueva Era?"
Ciclo de Conferencias "Más allá del camino del Guerrero"
Consulta virtual con Enrique Rojas Páramo
Grupo de estudio de "Un Curso de Milagros" en la ciudad de México ¡¡Nuevo Grupo!!
Consulta virtual con la Lic. Caanly Hernández Galán
Taller "Despertando al corazón iluminado"
Calendarización de chats
Claudia Martínez, pedagoga y mamá de un niño índigo
Soy mamá de tres niños.
Cuando ellos nacieron yo creí que sería pan comido para mi educarlos puesto que soy pedagoga y manejo una escuelita para padres.
Sin embargo, le vida siempre le tiene a uno sorpresas y, como yo digo ahora, uno no le enseña a los hijos, la vida te los envía para que aprendas tu.
Mi hijo el de en medio es un ser maravilloso, lleno de amor y risas para los demás y empatía por los que se acercan y lo conocen, sin embargo, es.....tremendamente distraído diría su padre, "etéreo" lo definiría una maestra, poco aprehensivo dijo la directora de la escuela y si él estuviera en otra escuela y hubiese nacido con otros padres con Síndrome de Déficit de Atención.
Difícilmente sabía el nombre de sus maestras o compañeros y alguna vez hace un par de años me dijo :"Mamá tengo miedo de salir de vacaciones por que qué tal que me olvido del nombre de mis amigos con los que juego en recreo".
Mi marido y yo tratamos de no decirle que él no puede acordarse sino por el contrario lo impulsamos a poner atención y decidimos apoyarlo sin psicólogas o medicamentos puesto que no queríamos que perdiera la maravillosa sensibilidad que tiene de saber cómo se sienten los otros y qué palabras usar con las personas en cada momento, ni su increíble sentido del humor que le lleva a no preocuparse en la vida por las cosas intrascendentes.
Durante los últimos años mi hijo ha trabajado con una de las terapeutas de la Fundación con el sistema de Aura-Soma, hemos trabajado con Flores de Bach, está en una escuela constructivista, lo hemos enseñado a meditar, etc.
Cuando hay la necesidad Dios manda los caminos.
Hoy mi hijo tiene 10 años y sabe quienes son sus maestras, tiene muy buenas calificaciones y disfruta plenamente de la vida.
Hay quien me dice que espere a la adolescencia, como una especie de mal augurio. Yo digo que vivamos un día a la vez.
Gracias a Dios por poner en nuestro camino las personas y las herramientas para ayudarlo.
Claudia Martínez Vaca
Cuando ellos nacieron yo creí que sería pan comido para mi educarlos puesto que soy pedagoga y manejo una escuelita para padres.
Sin embargo, le vida siempre le tiene a uno sorpresas y, como yo digo ahora, uno no le enseña a los hijos, la vida te los envía para que aprendas tu.
Mi hijo el de en medio es un ser maravilloso, lleno de amor y risas para los demás y empatía por los que se acercan y lo conocen, sin embargo, es.....tremendamente distraído diría su padre, "etéreo" lo definiría una maestra, poco aprehensivo dijo la directora de la escuela y si él estuviera en otra escuela y hubiese nacido con otros padres con Síndrome de Déficit de Atención.
Difícilmente sabía el nombre de sus maestras o compañeros y alguna vez hace un par de años me dijo :"Mamá tengo miedo de salir de vacaciones por que qué tal que me olvido del nombre de mis amigos con los que juego en recreo".
Mi marido y yo tratamos de no decirle que él no puede acordarse sino por el contrario lo impulsamos a poner atención y decidimos apoyarlo sin psicólogas o medicamentos puesto que no queríamos que perdiera la maravillosa sensibilidad que tiene de saber cómo se sienten los otros y qué palabras usar con las personas en cada momento, ni su increíble sentido del humor que le lleva a no preocuparse en la vida por las cosas intrascendentes.
Durante los últimos años mi hijo ha trabajado con una de las terapeutas de la Fundación con el sistema de Aura-Soma, hemos trabajado con Flores de Bach, está en una escuela constructivista, lo hemos enseñado a meditar, etc.
Cuando hay la necesidad Dios manda los caminos.
Hoy mi hijo tiene 10 años y sabe quienes son sus maestras, tiene muy buenas calificaciones y disfruta plenamente de la vida.
Hay quien me dice que espere a la adolescencia, como una especie de mal augurio. Yo digo que vivamos un día a la vez.
Gracias a Dios por poner en nuestro camino las personas y las herramientas para ayudarlo.
Claudia Martínez Vaca




