Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era acFundación para los niños y jovenes de la nueva era A.C.

El caso Ricardo

Ricardo es un niño de 9 años. Habita en una zona semi urbana, asiste a un colegio publico, Tiene dos hermanos, uno mayor y una menor.

Su madre llega a la primera sesión sumamente alterada pues el niño ha sido un problema desde hace tiempo. Golpea a sus compañeros, la maestra ya no lo quiere en su salón de clases. Sus hermanos tampoco lo quieren pues el agrede continuamente a su hermano y hermana. Las peleas entre el y su hermano son serias y con golpes. El padre se ausenta a trabajar todo el dia y la madre dedicada al hogar esta absolutamente paralizada. No sabe que hacer ni como resolver la dinámica familiar.

Cuando llegan por primera vez a mi consulta, el niño no veía a los ojos, y parecía ausente. Al cuestionarlo acerca de los sucesos que narraba su mama, el parecía desconectado de sus emociones, totalmente insensible. La madre narraba la fascinación que el niño tenía por la sangre y comentarios acerca de lo que disfrutaba ver correr sangre. Al cuestionarlo con relación al porque de sus actitudes, el decía no saber porque hacia las cosas. Que no se daba cuenta y solo las hacía.

Utilicé para empezar el sistema de par biomagnético, un sistema desarrollado por el Dr. Isaac Goiz Duran, científico mexicano, quien ha investigado este tema desde hace 20 años, y ha encontrado que los padecimientos físicos y psicoemocionales tienen procedencia de algún patógeno (hongos, bacterias virus o parásitos) y estos generan por consiguiente disfunciones glandulares.

Después de la primera sesión el niño regresó muy asustado. La madre narró que la noche después de la sesión el niño tuvo sueños con asesinos y muerte, y a la mañana siguiente narró a su madre que incluso se cayó de la cama.

Estaba conectando sus emociones!!

Las primeras sesiones fueron largas listas de bacterias virus y parasitos. Quedando afectado su hipófisis, timo y tiroides y un padecimiento que afecta al bulbo raquídeo y cerebelo. Los parietales y temporal izquierdo estaban alterados con disfunciones debido a algún patógeno. También mostraba deficiencias en hígado y páncreas y parásitos en intestinos. En pocas palabras su cuerpo estaba totalmente alterado.

Mas de un lector se asombrará en cuanto a como es posible que en una sesión se pudiese hacer un diagnóstico con esa precisión.

Pues el sistema de par biomagnético, se apoya en la bio energética, siendo el mismo cuerpo quien reporta que area esta en desbalance, y qué patógeno es el que la está afectando.

Es un procedimiento sencillo, a través del cual se colocan los imanes en las zonas que el cuerpo ha reportado desorden, y a través del magnetismo se llega a un balance bioenergético, contribuyendo a la recuperación del área afectada.

Atendimos también a los padres y los hermanos, encontrando diferentes patógenos en cada uno, siendo la niña pequeña la mas sana, y la de temperamento más tranquilo. En ese momento.

Continuamos con las sesiones y en la 5ta sesión ya mostraba un restablecimiento físico. Y una mayor conciencia. El niño reportó que ya se sentaba hasta delante a petición suya y la maestra había accedido a tenerle cerca de ella. –Ya le caigo bien, me decía sonríente.

La relación con sus hermanos comenzó a mejorar.

A las sesiones de biomagnetismo aunaba visualizaciones de programación neurolingúistica y el uso del color para aclarar la carga energética que habían dejado los patógenos. Aplicando luz en la zona del órgano afectado, se transmutaba la energía que había estado ahí almacenada por mucho tiempo.

Desde la tercera sesión administré flores de Bach, con temas de apertura del corazón, conciencia, alegría del niño, calidez y sentirse integrado a su familia.

Hoy di de alta a Ricardo. Después de tres meses de asistir a una sesión por semana, Ricardo esta integrado a su familia, asiste con gusto a la escuela, y ha comenzado a disfrutar lo que ahí aprende. Es un niño que ha aprendido a reconocer a su cuerpo, y la importancia de cuidarlo.

Ricardo ha adquirido sensibilidad, durante las sesiones se reportó que de alguna manera se había fomentado, aunque de manera inconciente, el gusto por ver sangre ( su padre es carnicero y durante años sacrificaron a los animales en casa), ahora a Ricardo no le apetece la carne roja. El pollo, pescado y huevo es suficiente sustituto proteico, lo cual no afecta en lo absoluto el desarrollo del niño.

Es un niño sensible y muy inteligente, que desde su individualidad se ha adaptado a la cotidianeidad.

En este caso hubo importantes variables que permitieron que Ricardo saliera adelante tan rápidamente.

Compromiso familiar
La primera y más importante fue el compromiso de la familia entera para apoyar a Ricardo. El padre, la madre y los hermanos, asistieron a sesiones de biomagnetismo y hubo sesiones de coaching ontológico para sanar la dinámica familiar.

Sanación emocional
Las flores de Bach y la terapia de color fueron soporte de la sanación del aspecto emocional.

Sanación mental
El coaching ontológico y la programación neurolingüística (a través de visualizaciones y terapia de regresión) le dieron a Ricardo la claridad de ver y reconocer sus pensamientos ( su gusto por la violencia y la sangre) y reprogramarlos hacia la conciencia y la compasión.

Sanación espiritual
A través de las dinámicas de visualización Ricardo conectó con su ángel de la guarda (Ricardo es de religión católica y ese es una representación de espiritualidad) y aprendió a contactar con él en oración. También se sustituyó el crucifijo que tenía arriba de su cama, por una imagen del niño Jesus.

¡Gracias Ricardo!

Como terapeuta, me encuentro enormemente agradecida con Ricardo y su familia, pues he constatado la relevancia de un proceso de sanación integral. La espiritualidad, la psicología (el coaching ontológico en este caso); la medicina alternativa, (llámese flores de Bach, acupuntura etc.) y la sanación física; en donde personalmente he encontrado una invaluable herramienta en la aportación del Dr, Goiz con la terapia de par biomagnético. Todas son grandes herramientas, sin embargo la formula que desde mi experiencia he encontrado, es:

Un compromiso de familia, +un proceso de sanación física (en mi experiencia la medicina alternativa es muy adecuada ya que es no invasiva)+la sanación mental+sanación emocional+proceso espiritual = a los elementos que necesita un índigo para encontrar un balance en su proceso de vida.

La pregunta acerca si Ricardo es un Índigo es verdaderamente obvia. Un niño de la edad de Ricardo con la claridad de entendimiento para procesar y asimilar cambios de la dimensión que Ricardo logró encontrar en un tiempo tan corto es clarísimo. Ricardo tiene un espíritu sabio, que se encontraba confundido.

Una de las soluciones que alguna vez Ricardo me dio para verse sanado fue: -Dejar de ver tele.
Al principio yo no entendí, poco después me quedó claro que los estímulos y la violencia que se presenta en el receptor no era algo que a Ricardo le aportara su sanación. El decidió dejar de ver la tele!!!

¿Qué hubiese sido de Ricardo si no se hubiese encontrado en la posición de sanarse? Las posibilidades son muchas , y no alentadoras.

Afortunadamente él se encontraba en una familia unida, con padres que si bien no tenían una preparación intelectual para conocer teorías de pedagogía , tenían una armonía en el núcleo, en la pareja y un amor por sus hijos. Y eso , estimado lector, probablemente es algo que tu compartas. Espero que Ricardo, te sirva de inspiración para la sanación de tu hijo(a) y tu familia. Porque no solo es el niño quien tiene algo que aprender, es através de ese niño que hoy te preocupa y te invita a navegar por estos portales, que queda abierta la perspectiva de que todo un grupo logre sanarse. Vivimos tiempos de cambio, de cierres y renacimiento, y que mejor que hacerlo en armonía, desde la apertura de conciencia y el amor.

Por Gabriela Luna

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