Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era
Artículos de interés
FRASE DE LA SEMANA: "Aquél que obtiene una victoria sobre otro hombre es fuerte, pero quien obtiene una victoria sobre sí mismo es poderoso" Lao Tse
El tip de la semana: Cuando una relación te conflictúa, enfócate en corregir...
Educación
Noticias
Estrategias Terapéuticas
Cuentos
Mensajes desde la Luz
Los Ángeles Ayudan
Testimonios
Claudia Martínez, pedagoga y mamá de un niño índigo
¡Si hubiera sabido que ser tu padre era tan difícil!
Cynthia 12 años
Acerca de una madre proactiva con su pequeño niño de 3 años y medio
Papá y yo queremos hablar, ¿Verdad papá?
Acerca de un padre que se dio cuenta de lo que había hecho...
"Vos no me querés a mi, querés al hijo de la pastilla"
¿A qué vienen a la escuela?
Kabah, 17 años
Experiencia de vidas, un momento con mi padre
Confianza en el Corazón
Vivencias
Señora, su hija es autista
Mis encuentros
¿Somos o No Somos?
Todo comienza con una intención de amor
"Somos reyes del pasado, víctimas del futuro y sobrevivientes del presente..."
Tonatiuh y Quetzalcoatl
Nació un ángel…
Experiencia de Luz
Mi hija y su hermano
MI HISTORIA ÍNDIGO
Un abrazo desde el alma
Desperté ante una rutina diaria llena de retos
Pequeñas lecciones
Valeria
La llegada de uno siempre es
La conexión con lo más sensible al ojo humano
Reflexiones para compartir
El caso Ricardo
Este soy yo para ustedes
A través de los ojos de una cristal
Cristina, quince años.
Cursos y conferencias
Taller para padres y profesionales de Salud y Educación "Los Niños y Jóvenes de la Nueva Era"
Conferencias y talleres cortos
Conferencia "¿Quiénes son los Niños de la Nueva Era?"
Ciclo de Conferencias "Más allá del camino del Guerrero"
Consulta virtual con Enrique Rojas Páramo
Estamos en el Grupo de estudio de "Un Curso de Milagros" en la ciudad de México y muy pronto en León, da click aquí para enterarte!!!
Consulta virtual con la Lic. Caanly Hernández Galán
Taller "Despertando al corazón iluminado"
Calendarización de chats
El Árbol de Bambú Chino
La naturaleza nos ofrece enseñanzas y sabiduría únicas e infalibles, todo permanece en perfecto orden y en perfecta armonía y así son sus frutos, uno ejemplo de ello es el árbol de Bambú Chino.
Después de que se planta la semilla de este sorprendente árbol, no se ve absolutamente nada durante cuatro años, excepto un pequeño bulbo saliendo de la tierra. Durante esos cuatro años, todo el crecimiento se lleva a cabo bajo la tierra en una estructura masiva y fibrosa de raíces que se expande hacia abajo y a lo ancho debajo de la tierra. Pero entonces, en el quinto año, el árbol de bambú chino crece ¡hasta 25 metros!
La paciencia de este maravilloso árbol es tal que bien podemos aprender de él que mientras sigamos firmes en el intento puro y amoroso, fortaleciendo y preparando con cuidado y esmero desde dentro en lo mas íntimo de nuestro ser nuestros mas sublimes propósitos todo lo que nos propongamos será, tal y como resulta de manera natural en el árbol de bambú.
Propósitos como el desarrollar un hábito en nuestro hijito, comunicarnos con nuestro adolescente, permanecer tranquilos ante las crisis de la edad, tener fe en nuestra pareja o en nuestro alumno en el salón de clases. Todo, absolutamente todo se logra, tarde o temprano si conservamos la fe y el amor incondicional en nuestro corazón, porque precisamente nace de ahí, esa es una de las enseñanzas de este gran regalo de la naturaleza.
Y citando nuevamente a Stephen Covey inspirado en el árbol de Bambú “¡nunca, nunca, nunca debemos darnos por vencidos!”
Después de que se planta la semilla de este sorprendente árbol, no se ve absolutamente nada durante cuatro años, excepto un pequeño bulbo saliendo de la tierra. Durante esos cuatro años, todo el crecimiento se lleva a cabo bajo la tierra en una estructura masiva y fibrosa de raíces que se expande hacia abajo y a lo ancho debajo de la tierra. Pero entonces, en el quinto año, el árbol de bambú chino crece ¡hasta 25 metros!
La paciencia de este maravilloso árbol es tal que bien podemos aprender de él que mientras sigamos firmes en el intento puro y amoroso, fortaleciendo y preparando con cuidado y esmero desde dentro en lo mas íntimo de nuestro ser nuestros mas sublimes propósitos todo lo que nos propongamos será, tal y como resulta de manera natural en el árbol de bambú.
Propósitos como el desarrollar un hábito en nuestro hijito, comunicarnos con nuestro adolescente, permanecer tranquilos ante las crisis de la edad, tener fe en nuestra pareja o en nuestro alumno en el salón de clases. Todo, absolutamente todo se logra, tarde o temprano si conservamos la fe y el amor incondicional en nuestro corazón, porque precisamente nace de ahí, esa es una de las enseñanzas de este gran regalo de la naturaleza.
Y citando nuevamente a Stephen Covey inspirado en el árbol de Bambú “¡nunca, nunca, nunca debemos darnos por vencidos!”




