Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva EraFundación para los niños y jovenes de la nueva era A.C.

Educación con Sentido

Muchos padres creen que sus hijos “no entienden” o simplemente “son desobedientes”, a veces solemos tratar a los niños como tontos y no como personas en proceso de crecimiento y casi siempre lo que sucede es que no hemos sabido transmitir el mensaje que deseamos a nuestros niños. Puede ser que sí estén obedeciendo, cuando les decimos: “No vayas a pegar”, “No te vayas a subir a esa silla porque te vas a caer”, ¿A poco no hacen exactamente lo que les estamos diciendo que no hagan? Nosotros vivimos, hacemos y sentimos lo que mas tenemos grabado en nuestra mente: si todos los días le digo a mi hijo “no pegues”, “no estés de flojo”, no es “contreras”, ni un “necio” tal ves sí nos esta haciendo caso: pega o esta de flojo. El error radica en las palabras que ocupamos diariamente con nuestros peques.
Por eso: aclara y especifica lo que sí deseas para él y repítelo cuantas veces sea necesario, cambia las palabras, las frases. Si cuando estas en el parque deseas que no vaya a algún lugar peligroso, dile con voz serena y firme “ven aquí” y ofrécele algo mas atractivo para convencerlo que tu propuesta es la mejor. Dile “Hoy en la escuela podrás escuchar a la maestra, observar tu libro, hacer muchos ejercicios y aprenderás muchas cosas importantes” Y recuerda siempre sonreírle y mirarlo a los ojos con todo el amor y la confianza que sientes por él.

Para poner límites adecuadamente debes saber qué valores deseas inculcarle a tu hijo. Hay infinidad de ellos que son muy importantes como: Felicidad, amor, libertad, respeto, familia, unión, trabajo, perseverancia, tolerancia, dignidad, fortaleza, fe, honor, responsabilidad, esperanza, amistad, etc.
Para empezar haz una lista de mínimo 10 de ellos. Al terminar imagina cómo le dirías con los valores que consideres mas importantes: “Hoy en la escuela podrás escuchar a la maestra, observar tu libro, hacer muchos ejercicios y aprenderás muchas cosas importantes”.

Todas las mamás queremos a nuestros hijos felices, fuertes y sanos. Te has dado cuenta, cuando piensas en él, ¿cómo lo piensas? Hazlo ahora. Piensa en tu hijo, la primer imagen que venga dentro de tu mente, obsérvala con cuidado… ¿Cómo es su rostro?, ¿Cómo es su postura?, ¿Qué esta haciendo? ¿Cómo lo hace? En la mayoría de las ocasiones muchas madres piensan a sus hijos exactamente como no los quieren: cabisbajos, enojados, solos, insatisfechos. Nuestro pensamiento crea realidades, crea a tu hijo tal y como lo deseas y hazlo con fuerza.

Recuerda que eres líder, eres guía, eres acompañante de una vida. A dónde tu estas él llegará también. Reflexiona si tu estas satisfecha con tu vida, si eres feliz, si haz realizado tus sueños y cómo lo has hecho. La manera en la que resuelves tus problemas, tus escapes, tus tristezas, tus alegrías, la manera en la que obtienes éxito y su frecuencia todo lo aprenderá de ti.

©Fundación para los Niños y Jóvenes de la Nueva Era

admin

design by Mozaik